Alimentos a la basura

alimentos desperdicio

De los 28,5 millones de toneladas que podríamos consumir al año en Colombia, desperdiciamos 9,76 millones de toneladas. Eso representa un 34 por ciento del total de alimentos disponibles en el país. Así lo reveló un estudio realizado por el Departamento Nacional de Planeación, basado en una metodología de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de la Cruzada Nacional contra el Hambre de México.

Las cifras son alarmantes. De las 9,76 millones de toneladas que se pierden o desperdician en el país, el 40,5% (3,95 millones toneladas) lo hacen en la etapa de producción agropecuaria, el 20,6% (2,01 millones de toneladas) se desperdicia en la distribución y retail, el 19,8% (1,93 millones de toneladas) se pierde en el proceso de poscosecha y almacenamiento, el 15,6% (1,53 millones de toneladas) se desperdicia en los hogares y el 3,5% (342 mil toneladas) en los procesos de procesamiento industrial.

Los productos que encabezan la lista en pérdidas y desperdicio son las frutas y verduras, con 6,1 millones de toneladas al año. Los que menos se pierden y desperdician son los lácteos, con 29 mil toneladas al año.

Frutas y vegetales: se pierde y desperdicia el 58%

El caso más grave es el de las frutas y vegetales, pues por cada 10.434.327 toneladas disponibles al año, se pierden o desperdician 6.081.134 toneladas, lo que equivale al  58 por ciento.

Los desperdicios, es decir, lo que se desecha en los supermercados, tiendas de barrio, plazas de mercado y en los hogares alcanzan a sumar para el caso de frutas y vegetales 1.699.910 toneladas, lo cual representa un 28 por ciento de lo que se daña.

Este segmento necesita gran atención en las etapas de producción, puesto que de las poco más de 6 millones de toneladas que se dañan, 4,38 millones de toneladas lo hacen en las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial, esto representa el 72 por ciento. Es decir, que de cada 100 kilos de frutas y verduras que se dañan, 72 kilos se pierden en las fincas y centros de procesamiento y los 28 kilos restantes se desechan en los supermercados y los hogares.

Raíces y tubérculos: se pierde y desperdicia el 49%

Después de la frutas y vegetales, los productos que más se pierden son las raíces y tubérculos.  En promedio, por cada dos kilos que llega a los hogares colombianos, un  kilo se va a la basura. En el país, la cantidad de raíces y tubérculos disponible asciende a 4.938.546 toneladas de las cuales se pierden y desperdician 2.406.764 toneladas, el 49 por ciento.

Al igual que en las frutas y verduras, la gran parte de estos alimentos que va a la basura lo hace en la etapa de producción, almacenamiento y procesamiento industrial. De cada 100 kilos que se pierden 61 se desechan en ese proceso. Los otros 39 se desperdician, es decir, se botan en las etapas de distribución y retail y consumo.

De las 2.406.764 toneladas que se botan, 1.462.567 toneladas se pierden y 944.198        toneladas se desperdician.

Lácteos: se pierde y desperdicia el 23%

De las 129.062 toneladas de productos lácteos disponibles anualmente en el país, 29.067 toneladas, el 23 por ciento, se pierde y desperdicia. Las pérdidas, que es lo que se bota en las fincas y en el procesamiento industrial, ascienden a 10.335 toneladas, y el desperdicio, que es lo que se daña en los supermercados y en los hogares llega a 18.732 toneladas, esto quiere decir que por cada 100 bolsas de leche que se van a la basura, 36 se botan en las fincas y 64 en los hogares y los comercios.

Pescados: se pierde y desperdicia el 15%

La cantidad de pescado disponible en Colombia es de 328.660 toneladas y de esta cantidad se tiran a la basura 49.797 toneladas, cifra que representa el 15 por ciento del total producido.  Del total de pescado que va a la basura, el 33% (16.456 toneladas)  se pierde en las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial, mientras que el 67% (33.341 toneladas) restante se desperdicia, es decir, va a la basura en las etapas de distribución y retail y consumo.

Granos: se pierde y desperdicia el 13%

Anualmente en el país se podrìa disponer de 1.162.595 toneladas y se pierde y desperdicia el 13 por ciento, lo cual representan 148.074 toneladas de granos. Del total de lo que va a la basura, el 5 por ciento, 7.525 toneladas, se pierde en la etapa de producción y procesamiento industrial, mientras el 95 por ciento, 140.550 toneladas van a la basura en los hogares y los supermercados, tiendas de barrio y plazas de mercado.

Cárnicos: se pierde y desperdicia el 12%

El consumo potencial de carne en el país es de 2.326.467 toneladas al año sin embargo, el 12 por ciento de ese alimento, 269.268 toneladas se pierden y desperdician.

Las pérdidas, que se refiere a la carne que se daña en las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial, ascienden a 163.856 toneladas y los desperdicios, que es el alimento que se daña en supermercados, tiendas de barrio, plazas de mercado y hogares suman 105.412 toneladas. Esto significa que por cada kilo de carne 609 gramos se pierde antes de llegar a los consumidores y 391 gramos en desperdicia en su distribución y en el hogar.

Cereales: se pierde y desperdicia el 8%

Luego de la frutas y vegetales, lo que más podríamos consumir en el país son cereales. De las 9.242.584 toneladas disponibles cada año en Colombia, se pierden y desperdician 772.330 toneladas, el 8 por ciento del total de cereales. De estas, se pierden 179.761 toneladas y se desperdician 592.569, es decir, que de cada 100 kilos de cereales que dejamos de consumir, 23 lo hacen en los procesos de producción, almacenamiento y procesamiento industrial y el 77 lo hacen en los supermercados, tiendas de barrio, plazas de mercado y los hogares.

comida

Recomendaciones a los consumidores:

  1. Planear las comidas que van a cocinar antes de comprarlas teniendo en cuenta número de personas y momento en el que se esperan consumir.
  2. Revisar los inventarios de comida existente en la alacena, el refrigerador y el congelador.
  3. Elaborar una lista con las necesidades específicas de alimentos en el hogar.

Al momento de hacer las compras:

  1. Usar la lista de alimentos mientras se hace mercado para evitar la compra de alimentos no planeados.
  2. Tener en cuenta el momento en el cual serán consumidos los alimentos. Revisar fechas de vencimiento y procesos de maduración de perecederos
  3. No comprar una mayor cantidad de productos únicamente porque estos se encuentran en promoción (Por ejemplo, 2×1).

Después de realizadas las compras:

  1. Leer las condiciones de refrigeración y almacenamiento de los alimentos empacados para garantizar su conservación.
  2. Refrigerar las frutas, los huevos y el pan, y congelar las carnes y el pescado.
  3. Organizar los productos en la nevera y alacena para que estos sean vistos constantemente y así evitar o su vencimiento.
  4. Cocinar teniendo en cuenta las porciones que serán consumidas (no cocinar de más).
  5. Aprovechar la comida que sobra, no desecharla inmediatamente, idear formas de reutilizarla.

Recomendaciones a productores y transformadores:

Producción agropecuaria:

  1. Adopción de buenas prácticas agrícolas, buenas prácticas pecuarias, buenas prácticas acuícolas, Manejo Integrado de Plagas (MIP) y Manejo Integrado de Cultivos (MIC).
  2. Adopción de enfoques de manejo preventivo en sanidad agrícola y pecuaria, con el fin de disminuir la probabilidad de adquirir enfermedades y plagas
  3. Cumplimiento de normatividad sanitaria aplicable al sistema de producción para garantizar la sanidad e inocuidad de la producción, reducir los porcentajes de pérdida

Postcocecha, almacenamiento y procesamiento industrial:

  1. Adopción de buenas prácticas de manufactura y sistemas de gestión de calidad e inocuidad (E.j. Hazzard Analysis Critical Control Points (HACCP).
  2. Cumplimiento de la normatividad sanitaria vigente de acuerdo al tipo de producto (aditivos, empaques y materiales en contacto con alimentos, entre otros)

Reducción en el sistema de mercado:

  1. Mejorar la logística de almacenamiento de alimentos, evitar el apilamiento y cualquier práctica que dañe los alimentos.ç
  2. Distribuir los excedentes alimentarios de minoristas o fabricantes por vías alternativas (más baratas), mientras que los alimentos desperdiciados se utilizan como subproducto.
  3. Hacer uso de los bancos de alimentos, cuando los alimentos estén prontos al vencimiento o ya no cumplan estándares de exhibición.
  4. Impulsar la cultura de publicar datos sobre pérdidas o desperdicios de alimentos en su informe en materia de responsabilidad social empresarial.
  5. Vincular a las cadenas de supermercados y distribuidores en iniciativas de sensibilización en materia de reducción del desperdicio por parte de los consumidores

Finalmente, Planeación Nacional reportó que la región Centro Oriente, conformada por los departamentos de Santander, Norte de Santander, Cundinamarca y Boyacá es la que aparece de primera en cantidad de comida que se pierde, es decir, la que va a la basura en las etapas de producción, almacenamiento y procesamiento industrial. Y en cuanto a regionales de Colombia con más desperdicio en las etapas de consumo y retail, Centro Oriente también aparece de primera en cantidad de comida que se desperdicia.

Ultimas noticias

Indicadores económicos

  • Dólar
    $ 2.919,01
    Bajo
  • Euro
    $ 3.241,00
    Bajo
  • Petróleo
    US$ 50,61 barril
    Subió
  • Café
    $ 815.000 carga
    Bajo
  • Cacao
    US$ 3.034 tonelada
    Subió
El Campo Interactua