Una guía para el desarrollo rural

Pensando en el futuro del campo colombiano, y el desarrollo rural a través de unos planes de ordenamiento productivo, se ha implementado una guía sobre la prospectiva que tiene cada región del país. La iniciativa de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, UPRA, plasmada en la publicación “Plan de desarrollo departamental, guía para la incorporación del componente rural agropecuario”, puede ser tomada por las gobernaciones y alcaldías del país para incluirlas dentro de sus planes de gobierno.

Este instrumento desarrollado por la UPRA responde a una sentida e importante necesidad de un nuevo abordaje del Desarrollo Rural Agropecuario, por lo cual se convertirá en un texto de permanente consulta para los equipos encargados de la formulación de la planificación territorial.

Felipe Fonseca Fino, director general de la UPRA, indicó que “se ha dispuesto de una guía para la incorporación del componente rural agropecuario en los planes de desarrollo departamentales. Dentro de esa hoja de ruta para los cuatro años de gobierno y su administración se puede tener en cuenta estos insumos para que las actividades agropecuarias sean transversales al desarrollo rural y tengan el impacto deseado”.

La guía tiene como objeto orientar la incorporación de los asuntos relacionados con el desarrollo rural, tanto en la formulación como en definición de las estrategias y acciones para la implementación de los planes de desarrollo departamentales con especial atención en la planificación del ordenamiento productivo y social de la propiedad rural.

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Felipe Fonseca Fino, Director General de la UPRA                                                           “Este es un instrumento de planificación, de orientación, es una hoja de ruta de cada departamento, de cada administración. Son elementos que definen cuales son las zonas aptas para el desarrollo de actividades agropecuarias, como focalizar y especializar los territorios para que se orienten los instrumentos en materia de crédito, de asistencia técnica, para hacer del campo y sus actividades mucho más eficientes que sean rentables, económicamente viables y socialmente aceptadas y ambientalmente sostenibles”.

Con la publicación “Plan de desarrollo departamental, guía para la incorporación del componente rural agropecuario”, los mandatarios locales podrán definir mejores estrategias y planes enfocados en la población rural y en proyectos productivos más eficientes, pues gracias al ordenamiento productivo y social, los departamentos y municipios identificarán que actividades son más competitivas y rentables.

La restitución de tierras lleva desarrollo y empleo al campo

Contenido suministrado por:   www.restituciondetierras.gov.co

Financiación, asistencia técnica y seguimiento por dos años a cerca de 2 mil proyectos productivos son elementos que ha llevado la política de restitución de tierras al campo. Con una inversión que supera los 42 mil millones de pesos, más de 10 mil colombianos, no solo recuperaron sus tierras, sino, además, la productividad de sus predios por medio de los cuales se está generando empleo.

Los fallos proferidos por los jueces y magistrados han dejado como resultado el respaldo a más de 500 iniciativas que están enfocadas al desarrollo agrícola y cerca de 1.500 al sector pecuario. Un trabajo liderado por la Unidad de Restitución de Tierras (URT), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que ha recuperado la vocación productiva de miles de hectáreas de tierra que por años fueron abatidas por la violencia.

Así lo destacó Ricardo Sabogal Urrego, director general de la Unidad de Restitución de Tierras, quien al realizar una evaluación sobre los alcances del programa que lidera enfatizó: “Con justicia, asignación de recursos, asistencia técnica y seguimiento, estamos logrando la transformación de zonas que por años fueron el epicentro del conflicto. La violencia afectó todos los sectores de la población y la política de restitución, además de restablecer sus derechos, le está dando la oportunidad a miles de colombianos de ser productivos y generadores de desarrollo en estos territorios”.

Los recursos han impactado a los 17 departamentos en donde la Unidad tiene injerencia. En este proceso resaltan, con respecto a este tema, importantes resultados en los departamentos de Antioquia, Bolívar, Córdoba, Magdalena, Nariño y Tolima, donde las comunidades han logrado consolidar un ingreso estable, cuentan con oportunidades de comercialización de productos y recursos para la manutención de sus familias, mejorando su calidad de vida.

De esta misma manera, se destaca cómo la política de restitución de tierras, mediante fallo proferido por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, restableció los derechos territoriales de la Sociedad AB Ditzel S, que desde el mes de diciembre y por orden judicial, se inscribió en el programa de proyectos productivos, el cual se emprenderá en zona rural del municipio de Puerto López en el departamento de Meta.

Actualmente, la Unidad deja en manos de los beneficiados con fallos de restitución de tierras más de 12.800 millones de pesos para proyectos agropecuarios y 30.034 millones de pesos en proyectos agrícolas que benefician a cerca de 10 mil personas.

Comunidades étnicas, las más beneficiadas con el trabajo del Incoder

El Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder, que entro en liquidación tras las reformas que el gobierno nacional decreto para elaborar un nueva institucionalidad del sector rural, realizo un destacado trabajo en el último año permitiendo el beneficio de las familias indígenas y comunidades negras, al igual que los campesinos pequeños y medianos productores.

En su etapa final, el Incoder le apostó al desarrollo rural integral con miras al posconflicto, en el que las cifras muestran un importante avance en temas como el fortalecimiento de los proyectos productivos, a las comunidades étnicas y del acceso a riego para los pequeños y medianos productores. Una ejecución en el periodo 2014-2015 que alcanzó a superar los $ 928.802 millones.

Esto significa que en este periodo se benefició a 41.771 familias campesinas, afro descendientes e indígenas, en 645 mil hectáreas en los 32 departamentos del país.

En el tema de tierras fueron más de 8.820 familias indígenas y de comunidades negras a las que se les otorgaron 341.385 hectáreas:

  • Indígenas:

Se les adjudico 43.764 hectáreas en 14 resguardos indígenas, beneficiando 2.097 familias de los departamentos Nariño, Tolima, Meta, Putumayo, Cauca y la Guajira, Chocó, Córdoba y Caquetá.

  • Comunidades Negras:

Se les adjudico 297.621 hectáreas a en 11 Consejos Comunitarios, beneficiando 6.723 familias en los departamentos de Chocó, Magdalena, Bolívar, Nariño y Valle del Cauca, entre los cuales cabe destacar la finalización del proceso del Consejo Comunitario Río Naya con 177.818 Hectáreas, beneficiando a 4.551 familias (Valle del Cauca).

Comparando los objetivos alcanzados y la proyección presentada en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, en donde se tenia como meta la adjudicación de 297.000 hectáreas, el cumplimiento fue del 115 % en tan solo dos años de los 4 proyectados.